Néstor y la atención

16 Feb

Todos tenemos un asistente personal, una especie de mayordomo interior que cuida de nosotros para que no tengamos que preocuparnos por los asuntos menores. Su labor es silenciosa, y actúa constantemente para que todo fluya de manera natural, resolviendo los detalles más insignificantes mientras uno se preocupa de las reflexiones profundas. Resulta muy fastidioso dejar de contar con esa ayuda. Yo confiaba en él, y ahora no sé si se ha puesto en huelga provisional, o me ha abandonado definitivamente: meterme en la ducha con gafas y no darme cuenta hasta que los cristales se llenan de gotas y dejo de ver, buscar el teléfono móvil mientras hablo por él, o no encontrar nunca las llaves son anécdotas que siempre he achacado a que mi mayordomo interior no era precisamente de los más diligentes, pero la cosa empieza a ser más grave… el desconcierto de dudar ante la botonera del ascensor a qué piso debo darle para llegar a mi casa, preguntarme hacia dónde quería dirigirme mientras voy conduciendo, despertar y no saber qué época del año es, o no caer en el nombre de ese buen amigo al que conozco desde hace casi 20 años, va más allá del simple despiste… aunque duren apenas unos segundos son situaciones incómodas, puñeteras.

20130217-011557.jpg

REC, saw, el orfanato o viernes trece son comedias tontas frente a mi verdadero terror de nombre alemán, por eso no me atrevo a ver cuchara, bicicleta, manzana

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: